"There is a tsunami coming. I can´t tell you exactly how it is going to break..."
John Hennessy, Presidente de la Universidad de Stanford.
Algunos años atrás era común leer y escuchar comentarios
acerca de la resistencia de la educación a los cambios que el progreso tecnológico ha provocado en muchos ámbitos de la actividad humana.
Mientras que tecnologías como Internet
han transformado radicalmente algunas industrias, la educación no había
alterado significativamente su modo de operación. La metáfora de Seymour
Papert, pionero del uso de tecnología en
educación, ilustra en forma magistral este punto. Papert decía (1990) que si se
trajera a la actualidad un grupo de profesionales del siglo XIX, se sentirían
desconcertados ante el avance científico y tecnológico; por ejemplo, un
cirujano en una sala de operación actual. Sin embargo, dice Papert, un profesor
del siglo XIX no tendría mayores problemas para adaptarse a un aula del siglo
XX. El argumento de Papert es que mientras en áreas de actividad humana como la cirugía,
telecomunicaciones y transportación ha ocurrido un megacambio, no sucede lo
mismo en educación.
Papert escribió su
metáfora en 1990. Desde esa fecha, han ocurrido cambios significativos, como la
aparición y desarrollo de la educación en línea. En
2012, el 32% de los estudiantes de
educación superior en Estados Unidos tomaron al menos un curso en línea (The
Babson Survey Research Group, 2013). Para actualizar la metáfora de Papert, supongamos
que traemos al profesor del siglo XIX y lo llevamos con una persona que estudia
en línea, en su computadora, y le
decimos que está en clase. La sorpresa del profesor decimonónico sería, sin
duda, mayúscula.
En este escrito, trataré de explorar los cambios radicales,
las innovaciones disruptivas, que
ocurren en educación superior y que
tuvieron probablemente un punto de inflexión en 2012, con la aparición de los MOOCs (Massive Open Online Courses). Al ser un momento de cambio, todavía muchas
cosas son nebulosas. Sin embargo, vale la pena tratar de despuntar
algunas tendencias, aún con el riesgo de equivocarse, para entender las
características de este proceso y sus posibles repercusiones en las instituciones de educación superior de la
región.
Para leer el artículo completo, dar clic aqui
No hay comentarios:
Publicar un comentario